Volver a todos los Boletines

En aquel tiempo dijo Jesús a las turbas esta parábola: El reino de los cielos es comparable a un hombre que sembró buena semilla en su campo…
El reino de los cielos de que habla aquí el Salvador es su Iglesia militante, la sociedad de los que creen en El. Con todo eso, el campo que con tanto esmero ha cultivado, está plagado de cizaña; las herejías se han infiltrado en él; multiplícanse los escándalos: ¿es esto motivo para dudar de la providencia de quien todo lo conoce, y sin cuyo consentimiento no sucede nada? Lejos de nosotros el creerlo, El mismo Maestro nos previene que debe ocurrir así. El hombre ha recibido libertad para el bien y para el mal; a él le corresponde, pues, usar de ella, y a Dios el dirigir todo a su mayor gloria. Por tanto, aunque crezca la herejía como planta maldita, sabemos que llegará el día en que sea arrancada; en más de una ocasión la veremos también secarse en su mismo tallo, sin esperar el día en que ha de ser arrancada y arrojada al fuego.
Desde el Escritorio del Párroco

A que no sabías que…
Aquí conoceremos más sobre temas litúrgicos.

La Liturgia de las Horas: santificar el tiempo y vivir para la eternidad
Santos que seguro no conocías
San Serapio, Mártir - 14 de noviembre
De origen irlandés, nació hacia el año 1179. Fue militar enrolado en el ejército de su rey Ricardo Corazón de León, y luego en la compañía de Leopoldo VI, el Glorioso, duque de Austria, se alineó en su escuadrón para ir a España, en apoyo del ejército cristiano de Alfonso VIII que luchaba contra los musulmanes. En la península, Serapio decidió quedarse al servicio del rey de Castilla, para proseguir luchando en defensa de la fe católica. Allí tuvo la ocasión de conocer a San Pedro Nolasco y a sus frailes que se dedicaban a la defensa de la misma fe, pero no guerreando contra moros, sino sacando de su poder a los cristianos cautivos, empeñando en la empresa sus propias vidas.
Pidió y recibió el hábito mercedario en 1222. Realizó varias redenciones. En la última, que llevó a cabo en Argel con su compañero redentor Berenguer de Bañeres, debió quedarse como rehén por algunos cautivos en peligro de renegar. El otro redentor viajó rápidamente a Barcelona para buscar el dinero. Pedro Nolasco, que estaba a la sazón en Montpellier, escribió una carta urgente a su lugarteniente Guillermo de Bas: que avisase a todos los conventos que recogiesen limosnas y las enviasen pronto a Argel. No llegó en el tiempo estipulado el dinero del rescate y los moros, defraudados, dieron atroz muerte a Serapio, clavándolo en una cruz en forma de aspa, como la de san Andrés, y desmembrándolo ferozmente. El bárbaro y cruel rey de Argel, Selín Benimarin, fue quien regaló a la Iglesia y a la Orden mercedaria este santo mártir, el 14 de noviembre de 1240.
Sobre el proceso de San Serapio tenemos los siguientes datos. El 20 de marzo de 1728 fue emanado el decreto confirmativo de la sentencia de culto inmemorial, siendo papa Benedicto XIII. A pesar de tratarse de un beato, su nombre fue introducido en el martirologio en 24 de agosto de 1743.

También podría interesarte

V Domingo después de Epifania (trasladado)
El Oficio Divino - La Liturgia de las Horas: santificar el tiempo y vivir para la eternidad - San Serapio, Mártir

Fiesta de todos los Santos
La Tonsura - El curioso origen de la fiesta de Todos los Santos - Santos Filólogo y Patrobas, Obispos y Mártires

Fiesta de Cristo Rey
Cristo Rey y la epopeya Cristera - Cristo Rey del Universo - San Celb, Rey

XXI Domingo después de Pentecostés - 38° Aniversario de la FSSP
La Fundación de la FSSP - El Último Evangelio - ¿Cómo poder acercarme a la misa tradicional desde otras partes de la República? - San Andrés de Creta, Monje

XX Domingo después de Pentecostés
Nuestra Señora del Pilar y la historia de nuestro templo - Europa bajo la amenaza turca - San Colmano, Mártir

XIX Domingo después de Pentecostés
La palabra «kermés» - El milagro de Calanda - El altar es Cristo - San Luis Beltrán, Confesor - Nuevas recomendaciones de lectura
Contacto del Apostolado de Guadalajara
Enrique Díaz de León Sur 933, Col. Moderna
Donativos
No podríamos realizar nuestra misión sin su ayuda.
Fieles a la Tradición de la Iglesia. "Ad Maiorem Dei Gloriam"
Copyright © 2026 FSSP en México A. C.





