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Sermón de la Última Cena

Domingo después de la Ascención

Cambios importantes en el Apostolado - Significado de Hossana - El deber de los Padrinos - San Hospicio

Cambios importantes en el Apostolado - Significado de Hossana - El deber de los Padrinos - San Hospicio

Desde hace algunos domingos nos recuerdan los Evangelios las promesas de Jesús a sus Apóstoles en la última cena. No nos dejará huérfanos, sino que nos enviará el Espíritu Santo como otro Él, para que haga sus veces junto a nosotros hasta que vuelva.

La Iglesia sabe bien lo que significa para ella y para la vida de sus hijos la presencia del Espíritu Santo. Mientras espera la vuelta gloriosa del Señor, implora sin cesar la asistencia del Paráclito, su Defensor, su Consolador y su sostén. Sabe muy bien la Iglesia que en el Espíritu Santo se encuentra la fuerza que es necesaria para dar testimonio de Cristo.

Desde el Escritorio del Párroco

Tengo unas noticias muy importantes para compartir con ustedes. Claro, espero que siempre ingresen al boletín digital para leer los avisos y el resto de contenido, especialmente esta semana porque es la temporada en que suele haber cambios de sacerdotes. . . . .


Cada año en esta temporada es normal que la Fraternidad Sacerdotal San Pedro - similar a las diócesis - hace cambios de sacerdotes. Este año en Guadalajara nos va a tocar. Esto cambios, aunque pueden ser difíciles tanto para sacerdotes como para los fieles, muchas veces son muy sanos para que todos recordemos que trabajemos por el Señor. El sacerdote no es dueño ni de su parroquia ni de sus fieles y los fieles deben de tener un afecto más sobrenatural que humano para con sus sacerdotes porque representan a Cristo, a pesar de todos su defectos.

 

En los últimos años hemos sido muy bendecidos en Guadalajara porque hemos tenido un gran número de sacerdotes en Casa Cristo, tal vez mas que cualquier otro apostolado de la FSSP que no es seminario. Ahora me han informado que vamos a tener que a ajustarnos a menos sacerdotes. Al P. Joel Pinto Rodriguez y al P. Jose Maria Velazquez Muñoz les va a tocar un cambio de destino. P. Joel irá a los Estados Unidos y P. Jose María irá a España. Vamos a tener la oportunidad de despedirlos en el siguiente convivio el 7 de junio.

 

Luego vamos a recibir un nuevo sacerdote que será ordenado en el seminario de Wigratzbad finales de junio. El futuro P. Miguel Mederios Cardosa es de Lisboa. Participó conmigo hace dos años en la misión en Ecuador es estoy seguro que será un excelente miembro del equipo en nuestra comunidad en Guadalajara. Legará el 6 de agosto.

 

El resultado de estos cambios es que tendremos un sacerdote menos y probablemente tendremos que hacer algunos ajustes en las actividades para adaptarnos a esta realidad. También aprovecho para recordarles que tan importantes es la generosidad y celo apostólico de los laicos que colaboran en los apostolados de la comunidad. Claro que hay muchas cosas que dependen de los sacerdotes, pero también es cierto que podemos mantener mas de nuestras actividades siempre que haya buena participación y entrega de parte de los fieles.

 

Sabemos que puede ser triste perder un sacerdote que ha pasado tiempo en la parroquia y que ha tenido un impacto en nuestra vida. O, a lo mejor, puede haber gente que piensa que hubiera sido mejor mover algún otro sacerdote. Debemos de intentar siempre mantener la perspectiva sobrenatural. Los sacerdotes servimos porque somos enviados por la iglesia y sus representantes (nuestros superiores). Nos toca por un tiempo ejercer el ministerio en un lugar y luego dejarlo a otro para que continúe. El afecto que tenemos por nuestros sacerdotes no es principalmente por quienes son (aunque por su puesto siempre entran los sentimientos humanos) sino por lo que representan. Es muy importante confiar en la PRovidencia de Dios sabiendo que Él cuida de nosotros de la mejor manera, aunque muchas veces todas las razones nos son tan evidentes y que no puede costar trabajo aceptar.

 

Queremos agradecerles al Padre Joel y al Padre Jose María por sus años de servicio en nuestra comunidad. Les deseamos muchas bendiciones en sus nuevos destinos y prometemos acompañarlos con nuestras oraciones. Debemos de empezar a pedir desde ahora por el nuevo sacerdote que vendrá a Guadalajara para que Dios le ayude mucho en sus últimas semanas de preparación para la ordenación sacerdotal. Por su puesto, P. Javier y yo, que continuaremos sirviendo acá en la comunidad estamos muy agradecidos por sus oraciones y apoyo y el P. Vierno que continuará en su ministerio de las vocaciones desde Casa Cristo Rey agradece sus oraciones.

Tengo unas noticias muy importantes para compartir con ustedes. Claro, espero que siempre ingresen al boletín digital para leer los avisos y el resto de contenido, especialmente esta semana porque es la temporada en que suele haber cambios de sacerdotes. . . . .


Cada año en esta temporada es normal que la Fraternidad Sacerdotal San Pedro - similar a las diócesis - hace cambios de sacerdotes. Este año en Guadalajara nos va a tocar. Esto cambios, aunque pueden ser difíciles tanto para sacerdotes como para los fieles, muchas veces son muy sanos para que todos recordemos que trabajemos por el Señor. El sacerdote no es dueño ni de su parroquia ni de sus fieles y los fieles deben de tener un afecto más sobrenatural que humano para con sus sacerdotes porque representan a Cristo, a pesar de todos su defectos.

 

En los últimos años hemos sido muy bendecidos en Guadalajara porque hemos tenido un gran número de sacerdotes en Casa Cristo, tal vez mas que cualquier otro apostolado de la FSSP que no es seminario. Ahora me han informado que vamos a tener que a ajustarnos a menos sacerdotes. Al P. Joel Pinto Rodriguez y al P. Jose Maria Velazquez Muñoz les va a tocar un cambio de destino. P. Joel irá a los Estados Unidos y P. Jose María irá a España. Vamos a tener la oportunidad de despedirlos en el siguiente convivio el 7 de junio.

 

Luego vamos a recibir un nuevo sacerdote que será ordenado en el seminario de Wigratzbad finales de junio. El futuro P. Miguel Mederios Cardosa es de Lisboa. Participó conmigo hace dos años en la misión en Ecuador es estoy seguro que será un excelente miembro del equipo en nuestra comunidad en Guadalajara. Legará el 6 de agosto.

 

El resultado de estos cambios es que tendremos un sacerdote menos y probablemente tendremos que hacer algunos ajustes en las actividades para adaptarnos a esta realidad. También aprovecho para recordarles que tan importantes es la generosidad y celo apostólico de los laicos que colaboran en los apostolados de la comunidad. Claro que hay muchas cosas que dependen de los sacerdotes, pero también es cierto que podemos mantener mas de nuestras actividades siempre que haya buena participación y entrega de parte de los fieles.

 

Sabemos que puede ser triste perder un sacerdote que ha pasado tiempo en la parroquia y que ha tenido un impacto en nuestra vida. O, a lo mejor, puede haber gente que piensa que hubiera sido mejor mover algún otro sacerdote. Debemos de intentar siempre mantener la perspectiva sobrenatural. Los sacerdotes servimos porque somos enviados por la iglesia y sus representantes (nuestros superiores). Nos toca por un tiempo ejercer el ministerio en un lugar y luego dejarlo a otro para que continúe. El afecto que tenemos por nuestros sacerdotes no es principalmente por quienes son (aunque por su puesto siempre entran los sentimientos humanos) sino por lo que representan. Es muy importante confiar en la PRovidencia de Dios sabiendo que Él cuida de nosotros de la mejor manera, aunque muchas veces todas las razones nos son tan evidentes y que no puede costar trabajo aceptar.

 

Queremos agradecerles al Padre Joel y al Padre Jose María por sus años de servicio en nuestra comunidad. Les deseamos muchas bendiciones en sus nuevos destinos y prometemos acompañarlos con nuestras oraciones. Debemos de empezar a pedir desde ahora por el nuevo sacerdote que vendrá a Guadalajara para que Dios le ayude mucho en sus últimas semanas de preparación para la ordenación sacerdotal. Por su puesto, P. Javier y yo, que continuaremos sirviendo acá en la comunidad estamos muy agradecidos por sus oraciones y apoyo y el P. Vierno que continuará en su ministerio de las vocaciones desde Casa Cristo Rey agradece sus oraciones.

A que no sabías que…

Aquí conoceremos más sobre temas litúrgicos.

Hay dos curiosidades lingüísticas en este himno del Sanctus: el uso de las palabras hebreas Sabaoth y Hosanna.

La palabra Hosanna es una abreviación de hōshī‘ā nā’, que significa “¡salva ahora!” (véase Sal 117 [118], 25). Esta palabra desempeñaba un papel importante en la fiesta hebrea de los Tabernáculos (Sukkot); el sacerdote la recitaba cada día mientras procesionaba alrededor del altar, y el séptimo día se recitaba siete veces, una durante cada una de las siete procesiones. Cuando el sacerdote llegaba a la palabra Hosanna, el pueblo la pronunciaba con él mientras agitaba ramas de palma, sauce, etc. De hecho, el séptimo día de la fiesta era llamado el Gran Hosanna, y las ramas mismas eran llamadas “hosannas”.

Se puede comprender, entonces, por qué San Mateo, San Marcos y San Juan describen al pueblo gritando “Hosanna” y llevando ramas de palma durante la entrada de Nuestro Señor en Jerusalén. Entre otras cosas, sus acciones eran una afirmación de Jesús como Aquel que salva ahora. Y también se entiende por qué la palabra permanece sin traducir en la liturgia cristiana, tradición que se remonta al tiempo de los Apóstoles (es mencionada ya en la Didaché del siglo I). En primer lugar, conecta a los fieles reunidos que la pronuncian poco antes del sacrificio del altar con los discípulos que la pronunciaron poco antes del sacrificio de la Cruz.

Y, en segundo lugar, la palabra es compleja: su denotación es suplicante, implorante y urgente, pero su connotación es jubilosa y exuberante (como vemos en la manera en que se utiliza). “Hosanna es la voz de quien implora, mostrando más emoción que significando algo concreto, como lo que en lengua latina llaman interjecciones.” Pero si Hosanna comunica más un sentimiento que un significado preciso, puede resultar más difícil de traducir. Así pues, Hosanna contiene un cierto je ne sais quoi hebreo-mesiánico que el nuevo pueblo de Dios es capaz de expresar y compartir.

Hay dos curiosidades lingüísticas en este himno del Sanctus: el uso de las palabras hebreas Sabaoth y Hosanna.

La palabra Hosanna es una abreviación de hōshī‘ā nā’, que significa “¡salva ahora!” (véase Sal 117 [118], 25). Esta palabra desempeñaba un papel importante en la fiesta hebrea de los Tabernáculos (Sukkot); el sacerdote la recitaba cada día mientras procesionaba alrededor del altar, y el séptimo día se recitaba siete veces, una durante cada una de las siete procesiones. Cuando el sacerdote llegaba a la palabra Hosanna, el pueblo la pronunciaba con él mientras agitaba ramas de palma, sauce, etc. De hecho, el séptimo día de la fiesta era llamado el Gran Hosanna, y las ramas mismas eran llamadas “hosannas”.

Se puede comprender, entonces, por qué San Mateo, San Marcos y San Juan describen al pueblo gritando “Hosanna” y llevando ramas de palma durante la entrada de Nuestro Señor en Jerusalén. Entre otras cosas, sus acciones eran una afirmación de Jesús como Aquel que salva ahora. Y también se entiende por qué la palabra permanece sin traducir en la liturgia cristiana, tradición que se remonta al tiempo de los Apóstoles (es mencionada ya en la Didaché del siglo I). En primer lugar, conecta a los fieles reunidos que la pronuncian poco antes del sacrificio del altar con los discípulos que la pronunciaron poco antes del sacrificio de la Cruz.

Y, en segundo lugar, la palabra es compleja: su denotación es suplicante, implorante y urgente, pero su connotación es jubilosa y exuberante (como vemos en la manera en que se utiliza). “Hosanna es la voz de quien implora, mostrando más emoción que significando algo concreto, como lo que en lengua latina llaman interjecciones.” Pero si Hosanna comunica más un sentimiento que un significado preciso, puede resultar más difícil de traducir. Así pues, Hosanna contiene un cierto je ne sais quoi hebreo-mesiánico que el nuevo pueblo de Dios es capaz de expresar y compartir.

¿Tienes dudas sobre la tradición o la Iglesia? ¡Envíanos tus preguntas!

quierosaber@fssp.mx

¿Cómo resolver las faltas a mi deber como padrino/madrina cuando ya es tarde?

¿Cómo resolver las faltas a mi deber como padrino/madrina cuando ya es tarde?

¿Cómo resolver las faltas a mi deber como padrino/madrina cuando ya es tarde?

El deber del padrino es apoyar en su formación religiosa, pedir por los ahijados, y dar buen ejemplo. Los que unos puede ser va a variar según las circunstancias. Obviamente lo ideal es que los padrinos tengan un papel muy importante en la vida del ahijado para que pueda convivir con él, ayudar en su formación, y apoyarle en todo lo necesario.

A veces es no es posible por distancia, o falta de voluntad de lo papas o del mismo ahijado. En esas circunstancias tenemos que adaptarnos y hacer lo que se pueda. - sobre todo pidiendo por él y procurando mandar decir misas especialmente si necesita conversión. Sería bueno de vez en cuando intentar a restablecer la relación porque con el paso del tiempo pueden cambiar las circunstancias y pueden abrir nuevas oportunidades.

Debemos de tener discernimiento tanto en aceptar la invitación de ser padrino como invitar alguien a ser padrino. Los papás no deben de pensar en los padrinos solo como una signo de amistad que ofrecen a sus conocidos, sino deben escoger personas que realmente pueden cumplir. También si alguien nos pide ser padrino debemos de pensar si podemos cumplir que los deberes y puede haber circunstancias en que sabemos que los papas no están tomando las cosas en serio y no nos van a permitir involucrarnos mucho y en esas situaciones puede ser mejor decir que no. Al mismo tiempo, puede haber situaciones que no son ideales - gente intentando enderezar su vida pero que ahorita no tienen muchas opciones - y podemos acceder como padrinos aunque sabemos que nuestro papel va a ser mas espiritual que una verdadera influencia presencial. Consulten a su confesor en estos casos cuando hay duda.

El deber del padrino es apoyar en su formación religiosa, pedir por los ahijados, y dar buen ejemplo. Los que unos puede ser va a variar según las circunstancias. Obviamente lo ideal es que los padrinos tengan un papel muy importante en la vida del ahijado para que pueda convivir con él, ayudar en su formación, y apoyarle en todo lo necesario.

A veces es no es posible por distancia, o falta de voluntad de lo papas o del mismo ahijado. En esas circunstancias tenemos que adaptarnos y hacer lo que se pueda. - sobre todo pidiendo por él y procurando mandar decir misas especialmente si necesita conversión. Sería bueno de vez en cuando intentar a restablecer la relación porque con el paso del tiempo pueden cambiar las circunstancias y pueden abrir nuevas oportunidades.

Debemos de tener discernimiento tanto en aceptar la invitación de ser padrino como invitar alguien a ser padrino. Los papás no deben de pensar en los padrinos solo como una signo de amistad que ofrecen a sus conocidos, sino deben escoger personas que realmente pueden cumplir. También si alguien nos pide ser padrino debemos de pensar si podemos cumplir que los deberes y puede haber circunstancias en que sabemos que los papas no están tomando las cosas en serio y no nos van a permitir involucrarnos mucho y en esas situaciones puede ser mejor decir que no. Al mismo tiempo, puede haber situaciones que no son ideales - gente intentando enderezar su vida pero que ahorita no tienen muchas opciones - y podemos acceder como padrinos aunque sabemos que nuestro papel va a ser mas espiritual que una verdadera influencia presencial. Consulten a su confesor en estos casos cuando hay duda.

Recomendaciones de lectura mensual

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Formación Espiritual

Formación Espiritual

Heridas que sanan - Erik Varden 

Todos cargamos heridas que preferimos ocultar. Cicatrices invisibles que pesan como piedras en el alma. Buscamos ayuda en terapias, filosofías y consejos espirituales, pero persiste esa pregunta que nos desgarra por dentro: ¿para qué este dolor?

¿Qué hacer cuando el sufrimiento se vuelve insoportable y las respuestas convencionales ya no bastan? El monje y obispo Erik Varden nos propone un camino. Inspirándose en un antiguo poema cisterciense, este libro nos invita a contemplar las heridas de la pasión de Cristo. Nos muestra cómo, al unir nuestro sufrimiento al de Él, podemos hallar no solo consuelo, sino la fuente viva para sanar nuestras propias heridas.

Con la sabiduría de siglos de tradición monástica y referencias que abarcan desde las Escrituras hasta la cultura contemporánea, Varden nos desafía a ver la vulnerabilidad no como una debilidad, sino como una puerta a la gracia. Nuestras heridas, al sanar, pueden florecer para ser provecho y consuelo para los demás.

Heridas que sanan es una obra indispensable para aquellos que buscan en la fe una respuesta auténtica al dolor de la existencia.

Heridas que sanan - Erik Varden 

Todos cargamos heridas que preferimos ocultar. Cicatrices invisibles que pesan como piedras en el alma. Buscamos ayuda en terapias, filosofías y consejos espirituales, pero persiste esa pregunta que nos desgarra por dentro: ¿para qué este dolor?

¿Qué hacer cuando el sufrimiento se vuelve insoportable y las respuestas convencionales ya no bastan? El monje y obispo Erik Varden nos propone un camino. Inspirándose en un antiguo poema cisterciense, este libro nos invita a contemplar las heridas de la pasión de Cristo. Nos muestra cómo, al unir nuestro sufrimiento al de Él, podemos hallar no solo consuelo, sino la fuente viva para sanar nuestras propias heridas.

Con la sabiduría de siglos de tradición monástica y referencias que abarcan desde las Escrituras hasta la cultura contemporánea, Varden nos desafía a ver la vulnerabilidad no como una debilidad, sino como una puerta a la gracia. Nuestras heridas, al sanar, pueden florecer para ser provecho y consuelo para los demás.

Heridas que sanan es una obra indispensable para aquellos que buscan en la fe una respuesta auténtica al dolor de la existencia.

Formación Intelectual

Formación Intelectual

Cisneros, el cardenal de España - Joseph Perez

En 1497 muere el príncipe don Juan, heredero de los Reyes Católicos, lo que da inicio a un conflicto sucesorio en las coronas de Castilla y Aragón que se extenderá durante más de veinte años. Estamos ante una encrucijada decisiva en la historia de España, en una época de transición: es la hora del cardenal Cisneros. Confesor de la reina Isabel desde 1492, arzobispo de Toledo en 1495, inquisidor general de Castilla y cardenal en 1507, ocupó la regencia del reino en dos ocasiones (1506-1507 y 1516-1517). Sin embargo, la figura de Cisneros abarca facetas que van más allá de su labor política. Su ideal renovador le llevó a reformar la Iglesia, al tiempo que su vertiente humanista se plasmó en la fundación de una de las universidades más importantes de su tiempo, la de Alcalá de Henares, y en la creación de la Biblia Políglota Complutense.

Cisneros, el cardenal de España - Joseph Perez

En 1497 muere el príncipe don Juan, heredero de los Reyes Católicos, lo que da inicio a un conflicto sucesorio en las coronas de Castilla y Aragón que se extenderá durante más de veinte años. Estamos ante una encrucijada decisiva en la historia de España, en una época de transición: es la hora del cardenal Cisneros. Confesor de la reina Isabel desde 1492, arzobispo de Toledo en 1495, inquisidor general de Castilla y cardenal en 1507, ocupó la regencia del reino en dos ocasiones (1506-1507 y 1516-1517). Sin embargo, la figura de Cisneros abarca facetas que van más allá de su labor política. Su ideal renovador le llevó a reformar la Iglesia, al tiempo que su vertiente humanista se plasmó en la fundación de una de las universidades más importantes de su tiempo, la de Alcalá de Henares, y en la creación de la Biblia Políglota Complutense.

Literatura

Literatura

El rey de Jerusalén - Jesus Alberto Reyes Cornejo 

Esta es la historia de Balduino IV de Jerusalén, llamado el Leproso o el Santo (Jerusalén, 1.161 - 1.185), hijo del rey Amalarico que murió a los treinta y tres años de edad, un adalid de la cristiandad, un joven que luchó contra la adversidad dedicándose en cuerpo y alma a su reino. A la muerte de su padre, el niño Balduino fue coronado rey, Guillermo de Tiro tutor del joven monarca se percató de la grave enfermedad del infante. Balduino IV rex Ierusalem amaba la justicia y la paz, estuvo a la altura de los grandes profetas de Israel, luchó contra Saladino con honor y valor, fue muy querido por sus súbditos y admirado por sus enemigos. Su dolorosa vida ha sufrido un injusto olvido. En este libro se recogen sus hazañas y dificultades del más pequeño y más grande rey de la cristiandad.

El rey de Jerusalén - Jesus Alberto Reyes Cornejo 

Esta es la historia de Balduino IV de Jerusalén, llamado el Leproso o el Santo (Jerusalén, 1.161 - 1.185), hijo del rey Amalarico que murió a los treinta y tres años de edad, un adalid de la cristiandad, un joven que luchó contra la adversidad dedicándose en cuerpo y alma a su reino. A la muerte de su padre, el niño Balduino fue coronado rey, Guillermo de Tiro tutor del joven monarca se percató de la grave enfermedad del infante. Balduino IV rex Ierusalem amaba la justicia y la paz, estuvo a la altura de los grandes profetas de Israel, luchó contra Saladino con honor y valor, fue muy querido por sus súbditos y admirado por sus enemigos. Su dolorosa vida ha sufrido un injusto olvido. En este libro se recogen sus hazañas y dificultades del más pequeño y más grande rey de la cristiandad.

Santos que seguro no conocías

San Hospicio de Niza, Confesor

21 de mayo - Martirologio Romano

San Hospicio (también conocido como San Sospis o San Hospitius) fue un venerable monje nacido en Egipto a principios del siglo VI. Se cree que fue parte de las comunidades monásticas del desierto, imbuidas por el espíritu de los grandes Padres del yermo. En su anhelo de santidad y conversión más profunda, emigró a la Galia, estableciéndose como ermitaño (eremita) en las ruinas de una antigua torre cerca de Villefranche-sur-Mer, en la península de Cap Ferrat, al este de Niza. La palabra “eremita” proviene del griego “eremos”, que significa desierto o lugar aislado.

Su retiro fue tan radical y austero como el de los antiguos anacoretas. Se ciñó con una cadena de hierro en penitencia por los pecados que confesaba haber cometido y se alimentaba solamente de pan, dátiles y raíces. Durante la Cuaresma, intensificaba sus mortificaciones y vivía exclusivamente de tubérculos. Toda su existencia fue un acto continuo de reparación, sacrificio y adoración.

En el año 575, predijo la violenta invasión de los lombardos en la región, y aconsejó a los monjes de un monasterio cercano que huyeran de inmediato. “Yo no me iré”, les dijo. “Los insultarán, pero no los matarán. Yo debo quedarme.”

El ataque sucedió como lo había anunciado. Los bárbaros llegaron hasta su torre. Al encontrarlo encadenado, creyeron que era un criminal. Al interrogarlo, Hospicio respondió humildemente: “Soy un gran pecador, indigno de vivir”. Uno de los soldados levantó la espada para matarlo, pero su brazo quedó rígido e inmóvil. Solo cuando Hospicio hizo la señal de la cruz sobre él, recuperó el movimiento. El soldado quedó tan impresionado que se convirtió, renunció a su vida anterior y pasó sus días como discípulo del Señor.

San Hospicio también predijo el momento de su tránsito. Poco antes de morir, pidió que se avisara a su amigo Austadius, obispo de Cimiez, para que pudiera asistirlo y hacerse cargo de su entierro. Se quitó la cadena de penitencia, se arrodilló durante largo tiempo en oración, y luego se tendió sobre la tierra. Así, entregó su alma a Dios en paz, en el año 581.

Fuente: https://www.confesionperfecta.com/historia-de-santos-catolicos/san-hospicio-de-niza-el-anacoreta-profetico-de-la-penitencia/

Pintura de San Ángel de Sicilia

Fraternidad Sacerdotal San Pedro Guadalajara

Fieles a la Tradición de la Iglesia. "Ad Maiorem Dei Gloriam"

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